Desarrollan unos bio-robots microscópicos que se mueven como espermatozoides

Los Investigadores de la Universidad de Illinois han diseñando un nuevo robot microscópico capaz de explorar entornos viscosos, como el interior del cuerpo humano, que podrá ser utilizado en el futuro de la cirugía mínimamente invasiva.

El bio-bot creado simula el movimiento de algunos tipos de bacterias y de los espermatozoides y constituye  la primera forma artificial capaz de moverse a través de fluidos viscosos, como la sangre dentro del cuerpo humano.

Se han diseñado inspirándose en organismos unicelulares que utilizan flagelos para poder nadar, mediante el empleo de un sistema flexible hecho de un polímero orgánico basado en silicona (polidimetilsiloxano) para actuar como filamento de la máquina junto con cardiomiocitos cercanos al punto donde la cabeza se funde con la cola, extendiéndose por una longitud de sólo 1,5 milímetros, y un recubrimiento de fibronectina, que se extiende a lo largo de la superficie de la cabeza de 454 micrómetros de largo.

La velocidad máxima que se consigue mediante un Bio-Bot es entre 5 y 10 micrómetros por segundo. Aunque también los ingenieros construyeron una serie de bio-robots de dos colas, capaces de nadar más rápido, alcanzando velocidades de alrededor de 80 micrómetros por segundo.

Los investigadores apuestan por  desarrollar bio-robots con capacidades sensoriales avanzadas, como detección de la luz y de productos químicos, lo que permitiría su uso en aplicaciones médicas y ambientales.

 Moises Belchin